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De aviones a coches de lujo

BMW Serie 7, un bávaro muy grande

Carlos Pascual. BMW el fabricante más grande del mundo de vehículos premiun, tiene como buque insignia de la marca que le da nombre, el serie 7; su berlina de representación. Nosotros hemos podido tener un 730d, la versión de acceso a la gama, un auténtico lujo.

La serie 7 de BMW es un vehículo grande que ronda los 5 metros en su versión corta, que nos ofrece unas medidas muy buenas en todas sus cotas permitiendo a los ocupantes del mismo realizar grandes viajes sin necesidad de visitar al quiropráctico a su llegada.

 

 

Su interior típicamente BMW sobrio, con todo a mano y fácil de manejar desde el asiento del conductor, con la consola central ligeramente orientada hacia este. El salpicadero lo corona una pantalla de grandes dimensiones y alta definición, desde la que manejar todos los aspectos del vehículo con el mando trackpad giratorio que se encuentra tras la palanca de selección de marcha. A través de ella tenemos acceso a múltiples utilidades y conexión a internet, lo que nos permitirá, por ejemplo, localizar puntos de interés que no se encuentran pregrabados en la memoria del navegador, que se muestra con excelentes gráficos en tres dimensiones.

En el apartado dinámico se muestra ágil, es fácil de llevar rápido aunque su objetivo no es este y por ello en carreteras reviradas se hace un poco torpe, aspecto que es probable responsabilidad de unos tarados de suspensión en cualquiera de los modos de conducción -Ecopro, Comfort Plus, Comfort, Sport y Sport Plus- demasiado blandos.

Los diferentes modos de conducción se pueden seleccionar con un mando situado en el lateral de la consola central o a través de los menús. Estos cambian el comportamiento de la caja de cambios, repuesta del motor, suspensión y los indicadores que en este caso se representan con una pantalla TFT en lugar de las tradicionales agujas.

En modo EcoPro, orientado al ahorro de combustible, se sustituye el cuentarrevoluciones por un indicador de eficiencia y se limita la velocidad de 260 km/h que marca en cualquiera de los otros modos a 120 o velocidad menor que debemos seleccionar con los ajustes del sistema.

Comfort y Comfort Plus cambian los indicadores por los más tradicionales, siendo idénticos en ambos modos siendo el reglaje de la suspensión el único que cambia. No se muestra especial diferencia entre ambos.

En los modos más deportivos, apreciamos grandes diferencias, pues aunque ambos tienen los mismos marcadores vanguardistas en los que se muestra la marcha engranada en grande y la velocidad en modo digital, el modo más radical desconecta en parte el control de estabilidad permitiendo pequeños derrapajes a la salida de las curvas.El control de estabilidad se puede desconectar por completo pero el vehículo lo asocia automáticamente a los reglajes del modo Sport Plus.

También incluye unas excelentes levas tras el volante que se pueden utilizar con cualquiera de los modos aunque es recomendable solo utilizarlas en los más deportivos pues si no será difícil sacarle jugo real a este dispositivo.

Por otra parte su motor 3.0 de 258 cv empuja desde la parte baja del cuentarrevoluciones y se muestra en todo su apogeo una vez superadas las 2.500rpm, siendo capaz de circular a 1.100 rpm lo que favorece los bajos consumos, dejando esta cifra en 6,7 litros de carburante cada 100 km recorridos en consumo mixto, en caso de circular por la urbe esto se quedará en 8,1 litros y si deseamos dar rienda suelta a todas nuestras aspiraciones deportivas rondaremos los 10 litros de combustible cada 100 kilómetros recorridos.

Si el comfort era excelente, su capacidad de almacenaje aunque grande, no es igual de versátil que la de sus rivales por carecer de la posibilidad de abatir los asientos. Es capaz de guardar las maletas para los cuatro ocupantes adultos sin problema. Carece de sistema antipinchazos o rueda de repuesto puesto que monta neumáticos Runflat que permiten circular en caso de pinchazo.

En conclusión la serie 7 de BMW es una berlina de representación que ofrece lo mejor del comfort y la deportividad propias de la firma Bávara que comenzará fabricando aviones y se dedicó a la automoción por las limitaciones del tratado de versalles.

Etiquetas:BMWCarlos PascualFórmulaYASerie 7