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Como conclusión, los cristianos debemos recordar siempre que la actitud correcta respecto a la reverencia a emblemas o símbolos exige tener presente que la adoración se le debe a Dios únicamente

Dios, el César y Babilonia

Daniel Ponce Alegre. Teólogo. La relación de todo cristiano con las autoridades de este mundo, que " yace bajo el poder del Inicuo ", ha exigido desde el mismo origen del cristianismo, único Camino y Verdad que lleva al Padre, el esfuerzo constante por poner en primer lugar la voluntad de Dios, el Padre frente a la voluntad de los gobiernos y las autoridades, bien locales, nacionales o regionales, que se oponen a los intereses del Reino y del Evangelio de Cristo Jesús, el Señor y Caudillo " ante quien toda rodilla se doblará tanto en el Cielo como en la Tierra ".

Ese esfuerzo y lucha en algunas ocasiones exige radicalmente el entregar la vida en sacrificio martirial como el Maestro pero en muchas otras ocasiones, la gran mayoría, exige el esfuerzo discreto y constante frente a los sobornos, la compra de voluntades, el ofrecimiento de trabajos remunerados o contratos suculentos en lo económico o en lo social y político que nos dan la oportunidad de tener contactos clave para futuros contratos y prebendas.

Estas situaciones se dan a todos los niveles y en todas las clases sociales aunque de manera especial se da en aquellos cristianos que tenemos relaciones más asiduas con las autoridades gubernamentales y con personas que tienen autoridad social o renombre en este mundo alejado de Dios. En su Carta escrita a todos los cristianos, el Apóstol Santiago 4 nos dice: " ¡ Oh almas adúlteras !. ¿ No sabéis que la amistad con el mundo es enemistas con Dios ?. Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye en enemigo de Dios. Someteos, pues, a Dios; resistid al Diablo y huirá de vosotros. Acercaos a Dios y Él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones ".

Estas palabras de Santiago exigen de todos los cristianos, de todos nosotros, no sólo la neutralidad en los asuntos de este mundo " como Embajadores de Cristo ", tal y como nos recuerda el Apóstol San Pablo en la 2 Cor 5:20 y en 2 Tim 2:4, sino que además debemos, repito: debemos, dar nuestro apoyo, en el ambiente laboral y social en el que nos encontremos, y con las personas con las que nos encontremos, sean de donde sean y piensen lo que piensen, al Reino de Dios y su Justicia y " todas las demás cosas se nos darán por añadidura ". " Tu, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que está en Cristo Jesús. Sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquél que lo tomó por soldado. El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero ".

Como conclusión, los cristianos debemos recordar siempre que la actitud correcta respecto a la reverencia a emblemas o símbolos exige tener presente que la adoración se le debe a Dios únicamente ( Dan. 3: 15; Apoc. 19: 10 ), y que los cristianos estamos severamente amonestados contra la idolatría y a favor de la confianza absoluta en Dios Padre, mediante Jesucristo, frente a los gobiernos locales, nacionales, internacionales, lobbies, asociaciones o grupos interconfesionales que lo único que buscan es la disolución del nombre de Cristo frente a una amalgama sincrética y amorfa o espiritualista, es decir masónica, que impida ver a la humanidad que la única salvación proviene de Dios y de su Hijo, Jesús.

Qué podemos hacer los cristianos en este mundo idólatra que se encuentra agonizante, y que clama constantemente que ha conseguido la paz y la seguridad pero siempre está en guerra y crisis: " Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella de sus pecados, y si no quieren recibir parte de sus plagas. Porque sus pecados se han amontonado hasta llegar al Cielo, y Dios ha recordado sus actos de injusticia ". " La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el Trono, y al Cordero ".

Y a nadie más se la debemos, ya sea persona, pueblo o nación. Y nuestra prueba está en el día a día hasta la Vuelta del Señor Jesús con Poder y Gloria Eternas dadas por Jahvé Dios, el Padre. Ven pronto Señor Jesús. Amén.

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