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Editorial, martes 15 de julio de 2008

La amenaza separatista

Los nacionalistas nunca dan un paso atrás. Se sirven de la debilidad de los dos grandes partidos de España para ir avanzando en sus conquistas legales y sociales, poco a poco, casi siempre sin hacer ruido, y cuando el Estado quiera darse cuenta estará entre la espada y la pared, acorralado por sus enemigos y con la única defensa de unos grupos políticos que han hecho de la dejación y el entreguismo su principal seña de identidad.
 
Por eso, no es de extrañar que la publicación de la convocatoria de referéndum de Ibarreche en el Boletín Oficial del País Vasco coincida con el debate que se ha generado en torno al asesino etarra De Juana Chaos, y el hecho de que vaya a vivir a escasos metros de donde residen varios familiares de víctimas de ETA, una noticia que ha provocado el lógico rechazo, y casi consternación, en la opinión pública. De hecho, más del 90% de los lectores de DiarioYa.es opinan que De Juana debería estar en la cárcel de por vida.
 
Como dijo el clásico, “unos mueven el árbol, y otros recogen las nueces”. El PNV es especialista en generar debates previamente manipulados hasta la náusea, y esta vez con el fin de “preparar” el terreno político y jurídico para su gran proyecto secesionista: la consulta ilegal de Ibarreche. El Gobierno de Zapatero dice estar “preparado” para presentar el recurso de inconstitucionalidad (¿por qué no lo presentó también contra la reforma del Estatut de Cataluña?), pero a estas alturas se nos hace difícil confiar en el presidente del Ejecutivo cuando se trata de defender sin complejos la unidad de España ante los separatistas.
 
Tampoco podemos dejar de sorprendernos ante el aparente inmovilismo de la sociedad vasca, cuando estamos a pocas semanas ya de que se “celebre” el referendum ilegal. ¿Qué piensan los empresarios de todo esto?, ¿y las asociaciones cívicas?, ¿qué pasa con los sindicatos?, ¿es que todos comulgan con este desafío inaceptable al Estado de Derecho y a la Constitución, y aún peor, a la ineludible realidad histórica que evidencia la desfachatez de cualquier planteamiento soberanista en el País Vasco?
 
Zapatero ha dicho que no habrá referendum. De la Vega, lo mismo. Todos los ministros socialistas a los que se les ha preguntado por la cuestión, han asegurado que la consulta ilegal no se llegará a efectuar. Esperemos, y después juzgaremos. Pero que nadie pierda la perspectiva ni la jerarquía de los problemas: antes que la crisis económica está la unidad de nuestra patria, garante de los derechos y libertades que todos nos hemos dado y raíz de nuestra identidad como pueblo.

 

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