Principal

Diario YA


 

Carmena aspira a ser la nueva sacerdotisa cuando no es sino la encargada de la limpieza; y no lo hace bien

La peor ‘carmenada’: matar la ilusión

Luis Losada Pescador. No me resisto a escribir sobre la polémica cabalgata de Carmena. Como me temía lo peor, me fui a un pueblo. Con los Reyes Magos no arriesgo. Y acerté: Gaspar se me quedó mirando un buen rato. Fue muy emocionante.

Tras ese momento mágico regresé a casa y me puse a leer sobre la ‘carmenada’. La polémica todavía colea. No critico que quitara las ocas, que tanta ilusión hacían a los niños. Ni que fueran los ‘bicicríticos’ perrofláuticos los que hicieran de estrella. Ni siquiera porque los Reyes llegarán en avión y aparcarán sus tradicionales camellos. Me parece bien en cambio que el rey Baltasar fuera un negro de nacimiento. No tanto que el Rey Gaspar rehuyera de la tradición y encima lo hiciera público. ¿Quién te obligó?

Lo peor fueron unos Reyes Magos del todo a 100 con remiendos de Agatha Ruiz de la Prada. ¿Cómo van a ser reyes y magos esos escuchimizados sin capa y con corona del Burger King?, ¿cómo van a traer todo lo que les he pedido?, ¿cómo van a despertar ilusión si no son grandiosos y potentes?

En su afán igualitario, Carmena se ha olvidado que los Reyes Magos son diferentes a los demás: son Reyes de los de antes, con corona de lujo, capa y mucho poderío. No son partidarios de una monarquía parlamentaria sino absolutista: sólo ellos y nada más que ellos son capaces de traer a los niños todo lo que anhelan. Y por cierto, Sra. Carmena: los Reyes Magos no se pierden porque siguieron la Estrella. Y la Estrella les marcó el camino. Largo, sin atajos, cansado. Pero siempre tuvieron su estrella. Quizás no lo entienda, pero es así. Trate de entenderlo. Y si no puede, no modifique la realidad tratando de adecuarla a su inteligencia. Ahora reculan y dicen estar dispuestos a hablar de los trajes. Ahora… Madrid.

Pero hay algo todavía peor: convertir la cabalgata de los Reyes Magos en una ‘manifa’ podemita. Que si los ríos se secan, que si el problema de los refugiados. A ver si lo entiende: los Reyes Magos son ‘magos’: están por encima de sus campañas sociales. Traen todo lo que los niños desean porque son magos. No son activistas medioambientalistas, ni animalistas, ni la Cruz Roja, ni siquiera el Padre Ángel. ¡Son los Reyes Magos que todo lo pueden!

¿Es tan difícil de entender? A los niños nos gusta así. Por favor, no nos los ‘podemice’. Ahora Madrid responde que las tradiciones evolucionan y que lo que han hecho es actualizarla. Alegan que en la Biblia tampoco estaba Pocoyó. Ahí tienen razón. La cabalgata de los Reyes Magos se había convertido en una especie de ClanTV con tres reyes magos acompañando. Afortunadamente los niños son niños pero no tontos. Les gusta Bob Esponja y las sirenitas, pero cuando llegan los Reyes Magos sus rostros se iluminan.

Con los espantapájaros de Carmena no sé lo que habrá ocurrido. Preferí no comprobarlo. Pero estoy seguro de que más de uno no salió demasiado convencido… Desde Ahora Madrid dicen que la capital es diversa y que han pretendido hacer un desfile en donde todos quepan: “En Madrid hay belenes, coros de villancicos, chulapos y rosquillas del Santo, pero también hay cumbia, jugadores de rol, cinefilia, skaters, performers, malabaristas, poetas conceptuales, manga...”

¿Acaso no tienen su espacio?, ¿tiene que estar presentes precisamente en la cabalgata de los Reyes Magos los que no creen en ellos?, ¿nos metemos con los no creyentes en los Reyes Magos lo que creemos en ellos?, ¿por qué entonces -en ese afán de inclusión y respeto- no nos dejan celebrar la fiesta de los Reyes Magos como nos gusta?

Dice Carmena que seguirá trabajando “por un Madrid más justo y diverso. Lo contrario no me lo perdonaría jamás”. Lo que no ha terminado de entender la señora alcaldesa es que no ha sido elegida para redimir el mundo. Ni siquiera para lograr la inclusión de todos y todas. Ni tampoco para fomentar la diversidad. Ha sido elegida para algo tan básico como recoger las basuras, limpiar las calles, ordenar el tráfico y asegurar que todos tenemos agua corriente en casa. Nada más. No ha sido elegida para divertirnos, ni para fomentar hábitos de vida saludable, ni tampoco para predicaros el sermón de la diversidad.

Los anticlericales terminan siendo los más clericales… de su religión laica. Sra. Carmena: siento decirle que no fue elegida para Reina Maga porque ese puesto ya está cogido. Su labor es más sencilla. Tiene menos ‘glamour’, pero ¡qué le vamos a hacer, así es la vida! No pretenda hacerse la Baltasara con el dinero de los madrileños. Y tengamos la fiesta en paz.

Etiquetas:Carmena