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Ucrania; entre Rusia y Occidente


José Luis Orella, 16 de septiembre.

Ucrania surgió en la historia como la Rus de Kiev, primer estado eslavo que se formó, dirigido por la aristocracia varega, de origen escandinavo. En el siglo XII la Rus de Kiev se desintegró, en los principados de Kiev, Chernigov, Galich y Vladimir-Volinski. Razón por la cual, en el siglo siguiente fueron botín propicio de la invasión tártara. Este territorio pasó a ser la tierra fronteriza entre los kanatos tártaros establecidos en el sur y vasallos del Imperio turco, y el gran ducado de Lituania, el cual en el siglo XVI se uniría de manera dual al reino de Polonia. La doble unión, crearía uno de los mayores poderes católicos que han existido en la Europa oriental y un bastión del cristianismo frente a las vanguardias tártaras islámicas.

Sin embargo, los polacos eran católicos romanos, mientras los ucranianos eran ortodoxos, como los rusos, con quienes no difieren en mucho. Una parte minoritaria, pero importante de los ucranianos ortodoxos volvieron a reconocer la supremacía del Papa, aunque manteniendo la riqueza de su liturgia oriental. Este hecho provocó el nacimiento de la Iglesia Católica de rito Griego o Bizantino. No obstante, los ucranianos, especialmente los cosacos, la población libre de las fronteras que vivía de sus virtudes militares como colonos soldados de la frontera, se enfrentaron a sus señores polacos. Durante el siglo XVII se intensificó la lucha y de 1648 a 1654 bajo la dirección del hetman Bogdán Jmelnitski finalizó con la unificación de Ucrania y Rusia. En 1795, el resto de los territorios ucranianos, junto con los polacos, entraron a formar parte del imperio ruso, por la desaparición y reparto de Polonia entre sus vecinos.

Ucrania ha sido desde entonces un territorio indispensable para el imperio ruso, convirtiéndose en el principal proveedor de trigo y base estratégica durante el siglo XIX en la anexión del Caucaso. La experiencia de una Ucrania independiente surgirá en la Primera Guerra Mundial, bajo la invasión de las tropas germano-austrohúngaras. El Hetman Skoropadski fue el primer jefe del Estado ucraniano independiente, aunque bajo control alemán. Después de la derrota alemana, Petliura se convertiría en el segundo jefe del Estado ucraniano, representando un nacionalismo de izquierda revolucionaria, pero que se contraponía al soviet ucraniano formado en Jarkov. Entretanto, Ucrania fue campo de batalla de la guerra civil, entre bolcheviques, blancos rusos, anarquistas de Machno y nacionalistas ucranianos. Sin embargo, en diciembre de 1922, Ucrania asistió al Primer Congreso de los Soviets de toda Rusia, celebrado en Moscú, donde se aprobó el Tratado y la Declaración de Fundación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Pero la lucha prosiguió, el poder leninista potenció una lucha inhumana con la política del hambre que se llevó a diez millones de personas, de esa manera pudieron doblegar el espíritu de los ucranianos, que como el resto de la población del URSS fue víctima de los campos de concentración. La invasión alemana de 1941 proporcionó un amplio movimiento de apoyo a los invasores, no obstante, la política racista de la administración civil alemana abortó el apoyo que podían haber tenido. Sin embargo, aún más de 75.000 ucranianos se presentaron voluntarios para optar a las plazas que pidieron para la división 14 “Galitzia” de las Waffen SS, que sería la primera de voluntariado ucraniano. Aunque la unidad sería aplastada en combate por los soviéticos. Entretanto, los nacionalistas ucranianos, que seguían a Bandera, se organizaban como Ejército Insurgente y llegaban a poner lucha a más de 40.000 hombres, contra el dominio alemán y la retaguardia soviética. Los soviéticos tuvieron que disponer de numerosas tropas en la lucha contra el UPA (ejército insurgente) muchos de los cuales tendrían que exiliarse a occidente. Los líderes ucranianos en el exilio, morirán en su mayor parte asesinados por el KGB (Petliura, Konovalets, Melcnyk y Bandera).

La Ucrania soviética vio engrandecer su territorio con la transcarpatia, que hasta entonces había pertenecido a Checoslovaquia. En 1954, el nuevo zar rojo, tras la muerte de Stalin, Nikita Khruschev, ex primer secretario del PC ucraniano y entonces máximo dirigente del PC de la Unión Soviética (PCUS), entregó a Ucrania la región de Crimea, hasta entonces parte de la Federación Rusa. En 1986, Ucrania sufrió una de las mayores tragedias medioambientales, cuando se produjo el grave accidente nuclear de Chernobyl. La explosión del reactor afectó un área donde vivían 600.000 habitantes. Sin embargo, el mayor cambio vendría proporcionado por el fracaso de las reformas de Mijaíl Gorbachov en la URSS. La destrucción de la URSS trajo para Ucrania que el 16 de julio de 1990, el Soviet Supremo (Parlamento) proclamase la soberanía estatal de la república, y el 24 de agosto de 1991 aprobase el Acta de Independencia.

La independencia de Ucrania planteó problemas en el orden económico y en el político. Crimea declaró su independencia, para poder unirse a Rusia, pero fue objetada por el Parlamento ucraniano. Crimea cedió y anuló la declaración. Rusia reaccionó en junio, anulando el decreto de 1954 por el que cedió Crimea a Ucrania y reclamó su devolución. Kiev se opuso y concedió a Crimea la autonomía económica. La península de Crimea supone la mayor zona turística de la antigua URSS y la base naval de Sebastopol, la sede de la flota del Mar Negro.

El presidente Kravchuk, decretó la apropiación de todo el arsenal nuclear estacionado en Ucrania, que con la desintegración soviética se convirtió en la tercera potencia nuclear del mundo. Sin embargo, la economía ucraniana depende de los suministros energéticos rusos y Ucrania tuvo que ceder su parte de la flota y desmantelar sus 46 misiles intercontinentales SS-24, que la habían convertido en la tercera potencia nuclear del mundo. Pero estos cambios desgastaron al presidente Kravchuk y en las elecciones presidenciales de julio de 1994. El ex primer ministro Leonid Kuchma derrotó al presidente saliente con 52% de los votos, tras lo que confirmó su intención de estrechar lazos con Rusia e ingresar plenamente en la unión económica de la CEI.

El 14 de diciembre de 1999, Leonid Kuchma, como independiente, fue reelecto con el 56% de los votos, mientras que el candidato comunista del KPU, Petro Symonenko, obtuvo el 38%. Pero en esta ocasión Kuchma prometía continuar las reformas del mercado y las políticas pro-Occidente: acercarse a Europa, a Estados Unidos y a la OTAN. Por el contrario, Symonenko, basó su campaña en la necesidad de profundizar las relaciones con Rusia. En línea con su aproximación a occidente, Kuchma designó a Viktor Yushchenko, jefe del Banco Nacional de Ucrania, como nuevo primer ministro, quien en febrero de 2000, de visita en Londres, adelantó que Ucrania reestructuraría su deuda externa con una política fiscal más dura y un programa de privatizaciones masivo.

En febrero de 2001 se sucedieron manifestaciones populares contra Kuchma, cuando se descubrieron unas grabaciones, en las que el presidente hablaba de la incomodidad de un periodista de la oposición con oficiales de la policía, el periodista había desaparecido. El hallazgo del cadáver decapitado del periodista paralizó el acercamiento de Ucrania a Occidente. Las manifestaciones contra Kuchma continuaron y se volvieron masivas. En abril de 2001 el parlamento destituyó a Yushchenko, el mejor aliado para las reformas de mercado que exigía Occidente, causando un intensa crisis política. La crisis evidenció la tensión entre al menos tres sectores: las fuerzas pro-rusas que intentaban devolver a Kiev a la órbita del Kremlin, las fuerzas pro-occidentales que querían mantener el camino de reformas y anclar definitivamente el país en la vía de la Unión Europea y la OTAN, y las organizaciones mafiosas cuyo objetivo primordial era mantener la situación de inestabilidad con la que se lucraban. Ese mismo mes, Ucrania firmó con Rusia un acuerdo de amplia cooperación tecnológica y militar.

En las elecciones parlamentarias de marzo de 2002, fue hallado muerto, con nueve disparos por la espalda, el vicegobernador de una ciudad del oeste del país. El bloque Nuestra Ucrania obtuvo la victoria con el 23,6%, seguido por los comunistas, con el 20%. Mientras los oficialistas de Por una Ucrania Unida se colocaron en tercer lugar con el 11,8 % de los sufragios. Yushchenko, líder de Nuestra Ucrania, aseguró que le habían robado hasta un 12% de los votos. Entretanto, Ucrania, aliada de EEUU, anunció el envío de 1.600 soldados a ese país. Quienes formarían parte de la división polaca.

A finales de 2004 fueron las elecciones presidenciales en Ucrania entre Víctor Yuschenko, antiguo primer ministro, y Víctor Yanukovych, su sustituto al frente del gobierno. El primero contaba con el apoyo de las provincias occidentales y de la capital, Kiev, como zonas más próximas a Europa y deseosas de formar parte de la Unión Europea. Por el contrario, su rival era considerado el líder de la zona de Dombass, la región vertebral de las provincias orientales, zonas industriales, afectadas por el cierre de las minas de Yuschenko y ruso parlantes, territorios que nunca habían dejado desde siglo X de pertenecer a Rusia. El 24 de noviembre la Comisión Central Electoral de Ucrania declaró a Víctor Yanukovych, como ganador oficial de las polémicas elecciones presidenciales. Según la comisión, Yanukovych obtuvo el 49,61% de los votos, mientras que su opositor Víctor Yuschenko consiguió el 46,61%. El candidato perdedor sufrió una gran transformación física al deformarse su cara por un veneno suministrado en una comida.

El líder opositor Yuschenko, no admitió la derrota y lanzó a sus partidarios a la calle con el apoyo diplomático de la Unión Europea y de los EEUU, que habían vivido una experiencia semejante en Georgia. Hay que recordar que Yuschenko está casado en segundas nupcias con una activista proucraniana de nacionalidad estadounidense. Kuchma, descartó el uso de la fuerza para dispersar las protestas de los simpatizantes de Yuschenko. El 2 de diciembre de 2004, el Consejo Supremo (parlamento) se pronunció con un voto de retiro de confianza al premier Yanukovych. Ese mismo día, Kuchma, se reunió en las afueras de Moscú (Rusia), con Putin, para discutir la crisis política que se desató a consecuencia de las controvertidas elecciones de noviembre. Kuchma, propuso iniciar todo un nuevo proceso electoral.

El 3 de diciembre, la Corte Suprema declaró inválidos los resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Tras cinco días de deliberación, los 21 miembros del máximo tribunal ucraniano recomendaron repetir la segunda ronda el próximo domingo 26 de diciembre, con la participación de los dos candidatos. Las nuevas elecciones dieron la victoria a Víctor Yuschenko, como se preveía. No obstante, el parlamento ucraniano tenía mayores poderes que en la legislativa anterior. Ucrania tenía un presidente prooccidental, gracias al golpe de fuerza, iniciativa útil que ha querido borrar la influencia rusa del Caucaso y del Mar Negro. La dirección de Ucrania ha sido desde entonces el de acelerar su distanciamiento de Rusia y acelerar su integración en la OTAN y la Unión Europea, bien arropada y acogida por los Estados Unidos.

En noviembre de 2007 hubo elecciones parlamentarias, donde los resultados confirmaron la partición social del país en tres bloques, aunque se constató el desgaste del bloque del presidente, por su pésima gestión económica. Víctor Yanukovych conseguía una victoria pírrica al alcanzar el 34,37 % y 175 escaños. La hermosa y millonaria Yulia Timoshenko se aupaba al 30,71 % y 156 escaños. Mientras el bloque del presidente se reducía al 14,15 % y 72 escaños. Con menor participación, el Partido Comunista conseguía un 5,39 % y 27 escaños, y el bloque Lytvyn obtenía un 3,96 % y 20 escaños. Pero el partido de las regiones de Yanukovych aunque se uniese con los comunistas no conseguía obtener la mayoría suficiente. Por el contrario, los antiguos coaligados de la revolución naranja, Timoshenko y Yuschenko, revalidaban una nueva alianza, que daba a Yulia la presidencia del gobierno. No obstante, a primeros de septiembre el grupo del presidente abandonaba el gobierno, dejando en minoría a la heroína nacionalista.

Sin embargo, la necesidad energética que Ucrania tiene de Rusia y la posición de Crimea y las provincias del oriente ucraniano, favorables a una estrecha relación con Rusia, coloca al país eslavo en una difícil situación. La separación definitiva de Ucrania y Rusia significa la pérdida definitiva de Rusia de su categoría como potencia mundial. Ucrania es necesaria a Rusia, hasta por su aporte humano de cuarenta y dos millones de eslavos, para desequilibrar el crecimiento de la población islámica. Un deslizamiento de Ucrania, definitivo hacia occidente, con su integración en la OTAN, puede provocar de Rusia que utilice su amenaza de cortar el suministro energético y provoque la partición política del país con la secesión del oriente minero. Ucrania es un país con un fuerte crecimiento económico, pero con una población en descenso natalicio, y con más de tres millones de afectados por el desastre nuclear de Chernobil. Para Estados Unidos, la entrada en la OTAN del país eslavo, consolidaría su entrada en un punto estratégico como el Mar Negro.

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